CUATRO poemas de Bertold Brecht
1. PREGUNTAS DE UN OBRERO QUE LEE
¿Quién
construyó Tebas, la de las siete puertas?
En los
libros se mencionan los nombres de los reyes.
¿Acaso los
reyes acarrearon las piedras?
Y Babilonia,
tantas veces destruida,
¿Quién la
construyó otras tantas? ¿En que casas
de Lima, la
resplandeciente de oro, vivían los albañiles?
¿Adónde
fueron sus constructores la noche que terminaron la Muralla
China?
Roma la
magna está llena de arcos de triunfo.
¿Quién los
construyó?
¿A quienes
vencieron los Césares? Bizancio, tan loada,
¿Acaso sólo
tenía palacios para sus habitantes?
Hasta en la
legendaria Atlántica, la noche que fue devorada por el mar,
los que se
ahogaban clamaban llamando a sus esclavos.
El joven
Alejandro conquistó la India.
¿Él sólo?
César venció
a los galos;
¿no lo
acompañaba siquiera un cocinero?
Felipe de
España lloró cuando se hundió su flota,
¿Nadie más
lloraría?
Federico
Segundo venció en la Guerra de Siete Años, ¿Quién más venció?
Cada página
una victoria
¿Quién guisó
el banquete del triunfo?
Cada década un gran personaje.
¿Quién
pagaba los gastos?
Tantos informes,
tantas
preguntas.
2. MUCHAS MANERAS DE
MATAR
Hay muchas maneras de
matar.
Pueden meterte un cuchillo
en el vientre.
Quitarte el pan.
No curarte de una enfermedad.
Meterte en una mala vivienda.
Empujarte hasta el suicidio.
Torturarte hasta la muerte
por medio del trabajo.
Llevarte a la guerra,
etc.
Sólo pocas de estas cosas
están prohibidas en Nuestro Estado.
3. GENERAL
General, tu tanque es muy potente
aplasta a cien hombres y arrasa el pinar.
General, pero tiene un defecto:
Necesita un hombre que lo pueda guiar.
General, tu avión es poderoso
Vuela como tormenta y destruye la ciudad.
General, pero tiene un defecto:
Necesita un hombre que lo pueda pilotar.
General, el hombre es muy útil,
puede volar, puede matar.
General, pero tiene un defecto:
Puede pensar.
Puede pensar
...y 4. Loa de la dialéctica
Con paso firme se pasea hoy la injusticia.
Los opresores se disponen a dominar otros diez mil años más.
La violencia garantiza: Todo seguirá igual.
No se oye otra voz que la de los dominadores,
y en el mercado grita la explotación: Ahora es cuando empiezo.
Y entre los oprimidos, muchos dicen ahora:
Jamás se logrará lo que queremos.
Quien aún esté vivo no diga jamás.
Lo firme no es firme.
Todo no seguirá igual.
Cuando hayan hablado los que dominan,
hablarán los dominados.
¿Quién puede atreverse a decir jamás?
¿De quién depende que siga la opresión? De nosotros.
¿De quién que se acabe? De nosotros también.
¡Que se levante aquel que está abatido!
¡Aquel que está perdido, que combata!
¿Quién podrá contener al que conoce su condición?
Pues los vencidos de hoy son los vencedores de mañana
y el jamás se convierte en hoy mismo.
Bertolt Brecht