Laicismo religioso

A partir del siglo XVIII, la irrupción del humanismo y el movimiento de los ilustrados en Europa se extenderá con rapidez a otras partes del mundo para intentar separar la doctrina del Estado de la doctrina religiosa. Actualmente, estas ideas de separación de los poderes político y religioso aún no ha concluido. En buena parte del planeta apenas ha empezado, y en los países occidentales, aunque observan la laicidad del estado, todavía la religión puede actuar con una enorme influencia en sus legislaciones. Por ejemplo en el caso de Estados Unidos

 

En el caso de los países asiáticos, la separación entre Estado y religión está más o menos implícita de cierto laicismo. China, Japón, Vietnam y otros países del sudeste asiático conllevan cierto laicismo estatal en su propia historia al ser países en donde coexisten distintas religiones. En el caso de Thailandia o Sri-Lanka, con mayorías budistas en más de un 90%, se sostienem debates sociales para afrontar el laicismo del Estado y diversos cambios legales.

 

En los países con mayoría de religión musulmana hay distintas aproximaciones a la laicidad del Estado. Países como Turquía o Siria son laicos, mientras que otros como Irán o Arabia Saudí se definen ellos mismo como islámicos. El mundo islámico es variado y complejo, y existen movimientos tanto secularizadores como pro-religiosos.

 

Israel es un Estado laico, si bien algunos aspectos de su ordenamiento civil como los derechos de familia son administrados por los distintos tribunales religiosos (judíos, sharia, drusos y cristianos), que tienen competencia exclusiva sobre los matrimonios y su anulación. India es también un país laico aunque su organización social y legislación continúa muy influida por la religión.