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El origen de la religión según Marx
Por el Prof. Lic. Andrés A. Luetich
Karl Marx (Tréveris, Prusia, 5 de mayo de 1818 – Londres, 14 de marzo de 1883) fue un filósofo, historiador, sociólogo, economista, escritor y pensador socialista alemán. Padre teórico del socialismo científico y del comunismo, es considerado una figura histórica clave para entender la sociedad y la política.
«Yo quiero vengarme de aquel
que reina por encima de nosotros.» «Yo lanzaré mi guante a la faz del mundo y
me esforzaré por hundir a ese gigante pigmeo.» Estas frases lanzadas contra
Dios pertenecen a Karl
Marx en sus años de Universidad.
Marx tomó de Feuerbach
el materialismo y el ateísmo. Como él, sostenía que la negación
de Dios es indispensable para la construcción de un verdadero humanismo
y que Dios no es sino fruto de la alienación del propio hombre, quien cree en
un cielo irreal. Marx le reconoce a Feuerbach el mérito de haber “disuelto
el mundo religioso en su base profana”, pero le critica el no haber
explicado suficientemente por qué el hombre crea la religión. “El hecho de
que la base profana se separe y se asigne a sí misma un reino independiente en
las nubes, es un hecho que sólo puede explicarse mediante el íntimo
desgarramiento y la contradicción interna de esta base profana.”
El siguiente esquema representa la forma en que Marx
entendía el origen de las creencias religiosas. Debajo del mismo se presenta
una breve explicación de cada uno de los elementos que lo componen.


Alienación
económica
La división de la sociedad en
clases sociales no es un fenómeno natural sino una construcción histórica (se
ha representado ese dinamismo con las dos flechas que enmarcan el concepto de
"alienación económica"). Esta construcción tiene su origen en la
injustificada apropiación, por parte de unos pocos, de los medios de producción.
En las sociedades de clases, la mayoría oprimida y explotada trabaja
para la minoría dominante, que le devuelve sólo una parte de la riqueza
que su trabajo genera (lo mínimo para garantizar su subsistencia y
reproducción) y se apropia del resto ("plusvalía").
1
La explicación de Feuerbach, que
presenta la alienación religiosa como un momento en el camino del hombre hacia
el logro de su autoconciencia, resulta inaceptable para Marx, que ve en ella la
negación práctica del materialismo que el propio Feuerbach predica. Si las
cosas fuesen como afirma Feuerbach el problema religioso se superaría con la
sola toma de conciencia de que lo que se ha adorado bajo la forma de Dios no es
sino el ser del hombre idealizado. Pero Marx entiende que el fondo del problema
no es ideal y que la solución no pasa por una "toma de conciencia".
Marx afirma que el hombre se aliena en un plano ideal porque se haya alienado
en su existencia real. La sociedad dividida en opresores y oprimidos, la
sociedad de clases, en la que unos poseen los medios de producción y los demás
se ven obligados a venderles su fuerza de trabajo (aquello que los hace
humanos), esta sociedad estructuralmente injusta y explotadora que impide el
desarrollo pleno del hombre, es la que lleva al hombre a buscar su realización
en un mundo ideal, irreal, imaginario.
Alienación
religiosa
“La
alienación religiosa es una alienación de segundo grado. Expresa en forma de
teoría justificativa lo absurdo del mundo que la hace nacer.” La alienación
religiosa tiene su origen en la alienación económica y no podrá superarse
mientras no se supere ésta. “La lucha contra la religión es la lucha contra
aquel mundo cuyo aroma espiritual es la religión. […] La miseria
religiosa, es, por una parte, la expresión de la miseria real y, por otra, la
protesta contra ella. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el
corazón de un mundo sin corazón, el espíritu de una situación carente de
espíritu. Es el opio del pueblo.”
2:
La religión es
un efecto de la injusta estructura social. Pero a su vez, y en segundo lugar,
se transforma en causa que refuerza la injusticia, al dotarla de una aparente
sacralidad. En cuanto "opio del pueblo", la religión adormece al
pueblo. Canalizando sus energías hacia un más allá inexistente, imposibilita la
transformación de la realidad, que sólo será posible si el pueblo oprimido aúna
sus fuezas y se organiza para revolucionar la estructura social del mundo real.
Mundo
invertido - conciencia invertida
Los contenidos
de conciencia se hallan en directa dependencia respecto de la realidad social. “No
partimos de lo que los hombres dicen, piensan, o imaginan, para llegar a los
hombres de carne y hueso. Partimos de los hombres realmente activos y
estudiamos el desarrollo de los reflejos y ecos ideológicos de sus verdaderos
procesos vitales como nacidos de estos procesos vitales. […] No es la
conciencia la que determina la vida, sino la vida la que determina la
conciencia.” La religión, en cuanto eco ideológico, es la
"conciencia invertida de un mundo invertido".
BIBLIOGRAFÍA
·
Colomer,
E. 1990 El pensamiento alemán de Kant a Heidegger, tomo III
Barcelona:
Herder
·
Reale,
G. y D. Antiseri 1988 Historia
del pensamiento filosófico y científico, tomo III
Barcelona:
Herder
